CANVAS CON APUNTES DE SCARONE Y VIÑOLY

Autor:Berto González Montaner Editor general

Como venimos señalando desde finales de septiembre, está abierta la convocatoria a los Premios Clarín-sca para estudiantes, esa iniciativa que surgió en el año 2001 como proyección de la sección El taller. En la edición de hoy, tenemos como invitada especial justamente a una arquitecta que hizo una de sus primeras apariciones públicas en esa sección. Hagamos un poco de archivo, porque no vale para todos eso que nos quieren hacer creer de que “nadie resiste un archivo”. En 1992, Carla Bechelli, por entonces estudiante de Arquitectura IV de la legendaria cátedra Scarone de la FADU hacía equipo con Paula Alvarado y Sergio López Martínez. Sus docentes eran una suerte de scaloneta, el equipo E. Talentón – S. Martínez – T. O´flaherty.
López Martínez construyó una sólida trayectoria y “heredó” la cátedra Petrina + Larrañaga de la FADU. Y con ese equipo produjo, entre una abrumadora cantidad de investigaciones, un libro imperdible: Arquitectura Moderna en Buenos Aires (1928-1945).
Carla Bechelli también tuvo importantes actuaciones desde aquella primera publicación con un proyecto -que como el que presentamos hoy- reconstruía el tejido de una manzana de Buenos Aires. En ese ejercicio académico proyectaba un edificio de usos mixtos, con viviendas y oficinas, en un baldío de un cuarto de manzana en Paraguay y Esmeralda. Pocos años después, en 1996, apareció haciéndose cargo de obras tan complejas como las de los hipermercados Wall Mart. Para luego, en 2005, sumarse al equipo de Rafael Viñoly Architects para readaptar el proyecto para el Museo Fortabat en Puerto Madero y ponerse al hombro obras icónicas como el edificio Acqua en Punta del Este (2008) y el Aeropuerto de Carrasco (2009).
Con su propio estudio, Carla Bechelli Arquitectos, que fundó en 2003, construyó el San Isidro Plaza Hotel, obra galardonada en el Premio ARQ 2011, en la categoría Escala Media / Buenos Aires. Y en 2015, levantó Las Piedras Villas & Houses, en Nordelta, obra por la cual se llevó el International Property Awards. Más reciente es su intensa participación en las variantes de proyectos que hizo con Rafael Viñoly para Cipriani Ocean Resort & Club Residences en San Rafael, antes del repentino fallecimiento de su mentor, el 2 de marzo de este año.
Como decía más arriba, Canvas, el último proyecto de Carla que presentamos hoy en Barracas, cuyo anteproyecto inició con BMA, recupera los apuntes de sus años de estudiante. Con la técnica del blanco y negro va diseñando el espacio público en torno a una gran chimenea de ladrillo que recuerda el pasado industrial del barrio. Los edificios “enchapan” las medianeras existentes, toman las alturas de los vecinos y arman un pasaje semipúblico de gran actividad diurna. Porque, como decía Viñoly y ahora repite con insistencia su hijo Román, “los edificios, por más pequeños que sean, tienen responsabilidad pública”. De ahí la importancia de que los proyectos estén cargados con espacios públicos de calidad.«