HOTEL SAN ISIDRO

Bienal Internacional de Arquitectura de Venecia 2016

SAN ISIDRO, BUENOS AIRES, ARGENTINA

2014

3200 m²

Ubicado en un terreno en barranca con acceso desde dos calles frente a la Catedral de San Isidro, y lindando con la Plaza Mitre, se busca tomar provecho de esta ubicación estratégica destacada por la belleza de su entorno para el desarrollo de un complejo de Hotel turístico y Restaurante.

El diseño se inspiró en la belleza natural del paisaje circundante y en la preocupación de preservar el carácter histórico del sitio: los árboles centenarios y la construcción existente que se encuentra en la parte superior del terreno, conocido como Finca Santa Ana, de un alto valor patrimonial. La propuesta desarrolla el programa en dos volúmenes: en la parte alta de la barranca la casona histórica de la Finca Santa Ana y al pie de la misma el nuevo hotel, cada uno con acceso por la calle a la cual hace frente, y un conjunto conformado por piletas y terrazas escalonadas que toman la barranca y unen ambos programas.

Preservando su valor histórico, se propone realizar en la casona antigua sólo modificaciones internas, de manera de adaptarlo al uso de restaurante y salón para eventos corporativos o pequeños eventos sociales, brindando al sitio vistas panorámicas únicas que se extienden al horizonte y al río.

En contraste con el edificio histórico en la cima del terreno, el nuevo proyecto de hotel aparece implantado al pie de la barranca en medio de la vegetación existente. Buscando el dialogo con sus alrededores, el proyecto es concebido como si fuese un árbol, donde la fachada orgánica y curva es filtrada por los parasoles de madera dispuestos de manera aleatoria, mientras que la gran terraza verde ofrece vistas únicas en la cima de los arboles centenarios.

El hotel desarrollado en tres niveles, goza de 40 habitaciones con expansiones a las copas de los arboles circundantes que invitan al usuario a adentrarse en la naturaleza. Las circulaciones comunes balconean al lobby central de triple altura, que se abre hacia la barranca permitiendo que ésta penetre en el edificio. La planta baja se desarrolla de manera escalonada, prolongando en el interior el desnivel de la barranca.

El diseño paisajístico busca preservar y destacar las características naturales del entorno, protegiendo la arboleda patrimonial existente. Una serie de piletas escalonadas y soláriums aterrazados sefusionan con la pendiente del terreno y proveen una conexión directa entre con el edificio existente y el nuevo hotel.